Hace poco más de un mes Álvaro Arbeloa entrenaba al Castilla; hoy recibe a la Real Sociedad como entrenador del Real Madrid para intentar, otra vez, dormir el sábado por la noche como líder de LaLiga, tras el que puede que haya sido uno de los meses más intensos de su vida. Vio cómo se marchaba su amigo Xabi Alonso, quizá el día más inesperado tras tantos rumores, y él fue el elegido para sustituirle. En cuanto llegó tuvo claro el plan.
Su primer paso fue resaltar su madridismo y hacer ver a los socios blancos, que ya estaban algo encendidos, que era uno de los suyos. Un madridismo al ataque, señalando enemigos poco concretos, pero marcando los límites del lugar donde tenían que estar los buenos. Eso, con los medios.
Al vestuario le tendió la mano. Apagó el incendio de Vinicius dándole toda la razón y el poder indiscutible de la titularidad; y ha intentado hacer grupo con el resto. El último, Dani Carvajal, que habló con Pintus sobre el césped de Mestalla después de no jugar ni un minuto. El titular fue el canterano David Jiménez y cuando fue sustituido, saltó al campo Trent. Carvajal se siente en forma; Arbeloa, en cambio, no lo veía tan claro, por lo menos hasta la charla.
Carvajal se sentó en el sofá del despacho del entrenador. Es el lugar, cómodo, donde recibe las confesiones o peticiones de los futbolistas, según confesó ayer el entrenador. «Tengo un sofá gris maravilloso y bien cómodo donde nos sentamos y hablamos», explicó ayer en Valdebebas. En ese sillón puede que esté parte del éxito o no del Real Madrid en lo que le queda de temporada.
Sesiones individuales
El entrenador ha aprovechado todas las semanas para hablar individualmente con casi todos sus jugadores. Le gusta saber qué sienten, qué piensan, y que ellos sepan lo que piensa él. Como le gustaba tener esa relación con su entrenador cuando era futbolista quiere que la política de puertas abiertas sea su sello distintivo. «Muchas veces vienen ellos, muchas veces les llamo yo», continuó.
No aclaró quién dio el primer paso con el lateral derecho y capitán. «Carvajal está cada vez mejor. Ha sumado otra gran semana de entrenamientos y el máximo interesado de tenerle a su mejor nivel soy yo. Le veo cada vez más cerca de su mejor nivel y, por supuesto, lo tendrá que demostrar jugando y estoy seguro de que lo va a hacer pronto», decía. «Un jugador que no está teniendo los minutos que él quiere, o que está jugando poco, no entendería verlo feliz con su situación. No hablo solo de Carvajal, sino de cualquier futbolista que esté en esta plantilla».
La cena del equipo que organizaron esta semana fue música para sus oídos. «Me gusta verlos unidos. Creo que es una de las cosas que más he insistido desde que he llegado aquí: lo importante de estar juntos», señaló Arbeloa. Si las conjuras sirven para algo, se va a ver en los poco más de tres meses que quedan de temporada.
Así, el madridismo primero, el vestuario después y ahora, el tercer paso, el que tiene que confirmar que los dos anteriores han servido para algo. El Real Madrid ganó en Valencia, pero su fútbol convenció. Fue un equipo rocoso, sólido defensivamente, pero sin el brillo que se espera de un equipo construido para otra cosa. El Santiago Bernabéu, que esta temporada ha sacado el nervio, espera un paso más.
Partido clave contra la Real Sociedad
Esta semana ha sido clave: Arbeloa ha podido trabajar con continuidad, sin partidos entre medias, pensando solo en el partido de hoy. El equipo vasco, invicto con su nuevo entrenador, pese a haber jugado contra Barcelona y Atlético, es el examen para comprobar si el Real Madrid tiene ya el sello «made in» Arbeloa: «Estoy bastante contento de cómo hemos entrenado esta semana, de la actitud de todos, del esfuerzo y la intensidad en los entrenamientos. Ojalá mañana salga un mejor partido que el día anterior y peor que el siguiente».
Alineación del Real Madrid contra la Real Sociedad
Real Madrid: Courtois; Trent, Asencio, Huijsen, Carreras; Valverde, Tchouaméni, Camavinga; Güler, Mbappé y Vini.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Martín, S. Gómez; Turrientes, Gorrotxategi; Marín, Soler, Guedes y Oyarzabal.
El equipo blanco busca sumar los tres puntos en el Bernabéu y dormir como líder de LaLiga
Hace poco más de un mes Álvaro Arbeloa entrenaba al Castilla; hoy recibe a la Real Sociedad como entrenador del Real Madrid para intentar, otra vez, dormir el sábado por la noche como líder de LaLiga, tras el que puede que haya sido uno de los meses más intensos de su vida. Vio cómo se marchaba su amigo Xabi Alonso, quizá el día más inesperado tras tantos rumores, y él fue el elegido para sustituirle. En cuanto llegó tuvo claro el plan.
Su primer paso fue resaltar su madridismo y hacer ver a los socios blancos, que ya estaban algo encendidos, que era uno de los suyos. Un madridismo al ataque, señalando enemigos poco concretos, pero marcando los límites del lugar donde tenían que estar los buenos. Eso, con los medios.
Al vestuario le tendió la mano. Apagó el incendio de Vinicius dándole toda la razón y el poder indiscutible de la titularidad; y ha intentado hacer grupo con el resto. El último, Dani Carvajal, que habló con Pintus sobre el césped de Mestalla después de no jugar ni un minuto. El titular fue el canterano David Jiménez y cuando fue sustituido, saltó al campo Trent. Carvajal se siente en forma; Arbeloa, en cambio, no lo veía tan claro, por lo menos hasta la charla.
Carvajal se sentó en el sofá del despacho del entrenador. Es el lugar, cómodo, donde recibe las confesiones o peticiones de los futbolistas, según confesó ayer el entrenador. «Tengo un sofá gris maravilloso y bien cómodo donde nos sentamos y hablamos», explicó ayer en Valdebebas. En ese sillón puede que esté parte del éxito o no del Real Madrid en lo que le queda de temporada.
Sesiones individuales
El entrenador ha aprovechado todas las semanas para hablar individualmente con casi todos sus jugadores. Le gusta saber qué sienten, qué piensan, y que ellos sepan lo que piensa él. Como le gustaba tener esa relación con su entrenador cuando era futbolista quiere que la política de puertas abiertas sea su sello distintivo. «Muchas veces vienen ellos, muchas veces les llamo yo», continuó.
No aclaró quién dio el primer paso con el lateral derecho y capitán. «Carvajal está cada vez mejor. Ha sumado otra gran semana de entrenamientos y el máximo interesado de tenerle a su mejor nivel soy yo. Le veo cada vez más cerca de su mejor nivel y, por supuesto, lo tendrá que demostrar jugando y estoy seguro de que lo va a hacer pronto», decía. «Un jugador que no está teniendo los minutos que él quiere, o que está jugando poco, no entendería verlo feliz con su situación. No hablo solo de Carvajal, sino de cualquier futbolista que esté en esta plantilla».
La cena del equipo que organizaron esta semana fue música para sus oídos. «Me gusta verlos unidos. Creo que es una de las cosas que más he insistido desde que he llegado aquí: lo importante de estar juntos», señaló Arbeloa. Si las conjuras sirven para algo, se va a ver en los poco más de tres meses que quedan de temporada.
Así, el madridismo primero, el vestuario después y ahora, el tercer paso, el que tiene que confirmar que los dos anteriores han servido para algo. El Real Madrid ganó en Valencia, pero su fútbol convenció. Fue un equipo rocoso, sólido defensivamente, pero sin el brillo que se espera de un equipo construido para otra cosa. El Santiago Bernabéu, que esta temporada ha sacado el nervio, espera un paso más.
Partido clave contra la Real Sociedad
Esta semana ha sido clave: Arbeloa ha podido trabajar con continuidad, sin partidos entre medias, pensando solo en el partido de hoy. El equipo vasco, invicto con su nuevo entrenador, pese a haber jugado contra Barcelona y Atlético, es el examen para comprobar si el Real Madrid tiene ya el sello «made in» Arbeloa: «Estoy bastante contento de cómo hemos entrenado esta semana, de la actitud de todos, del esfuerzo y la intensidad en los entrenamientos. Ojalá mañana salga un mejor partido que el día anterior y peor que el siguiente».
Alineación del Real Madrid contra la Real Sociedad
Real Madrid: Courtois; Trent, Asencio, Huijsen, Carreras; Valverde, Tchouaméni, Camavinga; Güler, Mbappé y Vini.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Martín, S. Gómez; Turrientes, Gorrotxategi; Marín, Soler, Guedes y Oyarzabal.
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