La pesadilla no fue solo para Fernando Alonso en Albert Park. El asturiano no pudo terminar tras los problemas en su AMR 26 y se produjeron declaraciones cruzadas entre Aston Martin, Honda y el propio piloto. Fue la primera carrera con la nueva normativa y los aficionados que encendieron la televisión, ya fuera madrugando o en diferido, tuvieron que comprobar como el deporte que conocían había cambiado de forma radical.
Había un mar de dudas sobre cómo iba a afectar la nueva normativa a las carreras y desde las primeras vueltas se apreció que todo va a ser diferente esta temporada. La gestión eléctrica ahora es mucho más importante que las frenadas y muchas curvas se superan sin ni siquiera tocar el freno porque es lo que demanda este nuevo tipo de monoplazas. Esto va contra la naturaleza de la competición, pero la propia cuenta oficial de la Fórmula 1 quiso remarcar el gran beneficio de estos nuevos coches con una publicación en X.
La F1, orgullosa de la nueva normativa
La propia competición subió una imagen de Russell y Leclerc en la que se presumía de la cantidad de adelantamientos que hubo durante la carrera en Albert Park. La imagen mostraba el dato de que el Gran Premio de Australia de 2025 dejó 45 adelantamientos para que tres flechas introdujeran la cantidad de este 2026. En esta edición hubo 120 adelantamientos, 75 más que un año antes. Es innegable que el número es infinitamente superior, pero esconde un secreto detrás.
La Fórmula 1 está orgullosa y acompañó la imagen con el siguiente texto: «Acción en todas las partes donde miraras». También lo acompañó con un emoticono de una cara con corazones en los ojos en señal de enamoramiento, pero la realidad es que la sensación de aficionados y pilotos está muy lejos de todo ello. Ni siquiera la batalla entre los dos pilotos que aparecen en la imagen, la más espectacular de la carrera, o la remontada de Verstappen sirvieron para cambiar una imagen demasiado amarga.
La F1 censura a sus aficionados
La gran mayoría de aficionados acabaron descontentos con la primera prueba de este nuevo reglamento y así lo hicieron saber en redes sociales. Algunos incluso comentaron la mencionada publicación, lo que ha desatado una tormenta todavía mayor después de que la competición silenciara algunas de las respuestas. Esto ha provocado una gran indignación e incluso ha hecho actuar a Grok, inteligencia artifical de X, que colocó una nota de la comunidad en la propia publicación.
«La F1 está censurando activamente la opinión de los aficionados sobre las nuevas regulaciones, como se ve en las ‘respuestas ocultas», explica la nota colocada debajo de la publicación de la cuenta oficial de la Fórmula 1. Esto desató la furia de los aficionados y todo tipo de comentarios: «Esto es como si la FIFA prohíbe los porteros y alardea de que se metan más goles». Incluso el piloto Dani Juncadella citó la publicación: «¿Quién se lo dice?». El mensaje suma ya más de 4.200 respuestas, la mayoría negativas.
Los pilotos, también en contra
La gran imagen actual de la Fórmula 1 y cuatro veces campeón del mundo, Max Verstappen, incluso comparó la normativa con un videojuego: «No ha sido divertido, esto parece el Mario Kart. Queremos que sea Fórmula 1, Fórmula 1 de verdad, no una Fórmula 1 dopada». Explicó que el tuvo más suerte, pero que en la zona media se vieron cosas más propias del videojuego. No ha sido el único piloto en sumarse a las críticas.
El español Carlos Sainz, que antes de comenzar la temporada parecía partidario del cambio, atacó brutalmente en AS a esta nueva normativa: «La fórmula que han creído que era buena para la F1 no es la adecuada y hay que cambiarla. No parece que esté funcionando ni que nadie esté contento». También se pone el foco en la peligrosidad de las salidas. Colapinto tuvo que hacer una maniobra espectacular para evitar un peligroso accidente con Lawson.
¿Puede cambiar la normativa?
La sensación es mala y medios fiables especializados como ‘The Race’ ya abren la puerta a posibles cambios. «La F1 podría cambiar las reglas de 2026 después de la próxima carrera», revela. Las medidas no serán inmediatas dado que el Gran Premio de Australia está entre los cuatro peores circuitos en gestión energética durante la temporada. Por ello, «se acordó que reaccionar a partir de lo ocurrido en Melbourne también sería un error».
Ahora no habrá nuevas medidas, pero todo puede cambiar si sigue igual tras el Gran Premio de China. Se espera la inminente cancelación de los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudí en abril por el conflicto bélico en Oriente Medio, algo que abre un espacio donde poder maniobrar en el caso de que esta nueva normativa siga sin convencer a nadie.
La nueva normativa deja muchas dudas a pilotos y aficionados tras la primera carrera en Australia. Grok se suma al debate en redes
La pesadilla no fue solo para Fernando Alonso en Albert Park. El asturiano no pudo terminar tras los problemas en su AMR 26 y se produjeron declaraciones cruzadas entre Aston Martin, Honda y el propio piloto. Fue la primera carrera con la nueva normativa y los aficionados que encendieron la televisión, ya fuera madrugando o en diferido, tuvieron que comprobar como el deporte que conocían había cambiado de forma radical.
Había un mar de dudas sobre cómo iba a afectar la nueva normativa a las carreras y desde las primeras vueltas se apreció que todo va a ser diferente esta temporada. La gestión eléctrica ahora es mucho más importante que las frenadas y muchas curvas se superan sin ni siquiera tocar el freno porque es lo que demanda este nuevo tipo de monoplazas. Esto va contra la naturaleza de la competición, pero la propia cuenta oficial de la Fórmula 1 quiso remarcar el gran beneficio de estos nuevos coches con una publicación en X.
La F1, orgullosa de la nueva normativa
La propia competición subió una imagen de Russell y Leclerc en la que se presumía de la cantidad de adelantamientos que hubo durante la carrera en Albert Park. La imagen mostraba el dato de que el Gran Premio de Australia de 2025 dejó 45 adelantamientos para que tres flechas introdujeran la cantidad de este 2026. En esta edición hubo 120 adelantamientos, 75 más que un año antes. Es innegable que el número es infinitamente superior, pero esconde un secreto detrás.
La Fórmula 1 está orgullosa y acompañó la imagen con el siguiente texto: «Acción en todas las partes donde miraras». También lo acompañó con un emoticono de una cara con corazones en los ojos en señal de enamoramiento, pero la realidad es que la sensación de aficionados y pilotos está muy lejos de todo ello. Ni siquiera la batalla entre los dos pilotos que aparecen en la imagen, la más espectacular de la carrera, o la remontada de Verstappen sirvieron para cambiar una imagen demasiado amarga.
La F1 censura a sus aficionados
La gran mayoría de aficionados acabaron descontentos con la primera prueba de este nuevo reglamento y así lo hicieron saber en redes sociales. Algunos incluso comentaron la mencionada publicación, lo que ha desatado una tormenta todavía mayor después de que la competición silenciara algunas de las respuestas. Esto ha provocado una gran indignación e incluso ha hecho actuar a Grok, inteligencia artifical de X, que colocó una nota de la comunidad en la propia publicación.
«La F1 está censurando activamente la opinión de los aficionados sobre las nuevas regulaciones, como se ve en las ‘respuestas ocultas», explica la nota colocada debajo de la publicación de la cuenta oficial de la Fórmula 1. Esto desató la furia de los aficionados y todo tipo de comentarios: «Esto es como si la FIFA prohíbe los porteros y alardea de que se metan más goles». Incluso el piloto Dani Juncadella citó la publicación: «¿Quién se lo dice?». El mensaje suma ya más de 4.200 respuestas, la mayoría negativas.
Los pilotos, también en contra
La gran imagen actual de la Fórmula 1 y cuatro veces campeón del mundo, Max Verstappen, incluso comparó la normativa con un videojuego: «No ha sido divertido, esto parece el Mario Kart. Queremos que sea Fórmula 1, Fórmula 1 de verdad, no una Fórmula 1 dopada». Explicó que el tuvo más suerte, pero que en la zona media se vieron cosas más propias del videojuego. No ha sido el único piloto en sumarse a las críticas.
El español Carlos Sainz, que antes de comenzar la temporada parecía partidario del cambio, atacó brutalmente en AS a esta nueva normativa: «La fórmula que han creído que era buena para la F1 no es la adecuada y hay que cambiarla. No parece que esté funcionando ni que nadie esté contento». También se pone el foco en la peligrosidad de las salidas. Colapinto tuvo que hacer una maniobra espectacular para evitar un peligroso accidente con Lawson.
¿Puede cambiar la normativa?
La sensación es mala y medios fiables especializados como ‘The Race’ ya abren la puerta a posibles cambios. «La F1 podría cambiar las reglas de 2026 después de la próxima carrera», revela. Las medidas no serán inmediatas dado que el Gran Premio de Australia está entre los cuatro peores circuitos en gestión energética durante la temporada. Por ello, «se acordó que reaccionar a partir de lo ocurrido en Melbourne también sería un error».
Ahora no habrá nuevas medidas, pero todo puede cambiar si sigue igual tras el Gran Premio de China. Se espera la inminente cancelación de los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudí en abril por el conflicto bélico en Oriente Medio, algo que abre un espacio donde poder maniobrar en el caso de que esta nueva normativa siga sin convencer a nadie.
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