marzo 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
19 de marzo de 2026

NoticiasenRed | Noticias en la nueva red internacional

NoticiasEnRed es una plataforma de noticias en línea dedicada a proporcionar información precisa y actualizada a nuestros lectores.

El Atlético aparta al Tottenham de la mano de Musso y de Julián

Acababan de volver los jugadores del vestuario cuando Julián Álvarez marcó el gol del empate para el Atlético y parecía que todo estaba hecho. Kolo Muani, que miraba la jugada desde atrás, dejó caer los brazos en señal de desesperación. Pero quedaba mucho por hacer y al Atlético le tocó sufrir más de la cuenta después de esa igualada y de los tres goles de ventaja que llevaba de la ida.

Musso ya había tenido que resolver rodilla en tierra, como manda el manual de los arqueros argentinos, un mano a mano con Tel, el extremo izquierdo del Tottenham, probablemente el que más molestias había provocado a la defensa del Atlético.

Él mismo había puesto el primer gol en la cabeza de Kolo Muani. El delantero francés aprovechó el descuido de los defensores rojiblancos para poner por delante a su equipo y avivar la ilusión por la remontada. Debió de ser entonces cuando Musso entendió que había cosas que iba a tener que resolver él solo, sin ayuda de sus compañeros.

No pudo evitar que llegara el gol de Xavi Simons poco después del empate de Julián. Tocaba remangarse y Musso estaba más despierto que ninguno para remates inesperados como el que hizo Pedro Porro con el exterior para terminar una jugada que el portero argentino despejó con seguridad a mano cambiada.

Dragusin volvió a comprobar poco después si las manos del argentino eran tan seguras como la de Oblak. La respuesta fue otra vez afirmativa. Nunca ha estado tan seguro Simeone ante las ausencias de Oblak como desde que llegó Musso a su equipo. Resuelve problemas y transmite tranquilidad a sus compañeros, que saben que detrás tienen un portero capaz de enfrentarse a cualquier cosa.

Vicario, esta vez no hubo experimentos de Tudor en la portería, volvió a demostrar el error de su entrenador en la ida al dejarlo en el banquillo de salida. El portero italiano ha sostenido al Tottenham en muchos de los partidos de esta temporada y mostró sus reflejos para despejar un remate de Giuliano que se desvió después de rozar en un defensa y que amenazaba la tranquilidad de su equipo.

Las cosas también podían haberse puesto más feas para el Atlético si el cruce de cables de Lookman hubiera sido más fuerte. Respondió golpeando en el pecho a Dragusin después de una entrada del central rumano. Le dio con la palma abierta y no con el puño y eso convirtió la tarjeta en amarilla ante las peticiones de tranquilidad de Simeone.

El Cholo le pide que se esfuerce un poco más en defensa y el internacional nigeriano se está aplicando para cumplir con las exigencias de su entrenador. Pero la cabeza la lleva un departamento diferente. Simeone no tardó mucho en cambiarlo para no quedarse con 10 y poner en peligro una eliminatoria que llegaba a Londres resuelta y para no perderlo para el siguiente cruce contra el Barcelona.

El Atlético volvió a igualar y Julián Álvarez, que va recuperando sus mejores sensaciones, también intervino en el gol. Esta vez como lanzador desde la esquina. Tudor, que es un entrenador extraño, hace que sus jugadores ensayen los saques de esquina hasta en el calentamiento, pero eso tampoco le sirvió para intuir lo que iba a hacer el delantero argentino del Atlético. Julián puso la pelota en el primer palo y allí estaba Hancko para girar el cuello y empatar de nuevo el partido.

Otra vez el partido estaba donde quería el Atlético, pero el Tottenham, que parecía grabar la versión inglesa de «Días de Fútbol» en el Metropolitano nunca dio la sensación de ser un equipo que pelea por salir del descenso en la Premier. A pesar de la igualada no dejó de buscar la victoria que le permitiera, al menos, rearmarse moralmente para lo que le queda en Inglaterra.

Simeone quiso manejar el resultado con los cambios en los últimos minutos. Quería minimizar riesgos, que Julián y Griezmann no sufrieran ninguna lesión de última hora y que su equipo sufriera menos en defensa con la entrada de Giménez. Pero el uruguayo no midió en una entrada dentro del área, atropelló a Xavi Simons y regaló un penalti que el neerlandés aprovechó.

El partido había entrado ya en el tiempo añadido cuando marcó Simons su segundo gol. No quedaba tiempo para mucho más, pero el Tottenham se lanzó a por la victoria como si le fuera la vida en ello. Cuando el árbitro pitó el final del partido, Simons se quedó sentado en el suelo, vacío y desolado. Quizá pensando que se acabó el recreo y ahora lo que le toca es esforzarse para no marcharse al descenso en la Premier. Al Atlético lo que le espera es el Barcelona en Europa y el Madrid el domingo.

Tottenham Hotspur – Atlético de Madrid: partido de vuelta de los octavos de la Champions League, en vivo online

 El Tottenham se adelantó dos veces antes de que Simons marcara el 3-2 definitivo de penalti y en el descuento  

Acababan de volver los jugadores del vestuario cuando Julián Álvarez marcó el gol del empate para el Atlético y parecía que todo estaba hecho. Kolo Muani, que miraba la jugada desde atrás, dejó caer los brazos en señal de desesperación. Pero quedaba mucho por hacer y al Atlético le tocó sufrir más de la cuenta después de esa igualada y de los tres goles de ventaja que llevaba de la ida.

Musso ya había tenido que resolver rodilla en tierra, como manda el manual de los arqueros argentinos, un mano a mano con Tel, el extremo izquierdo del Tottenham, probablemente el que más molestias había provocado a la defensa del Atlético.

Él mismo había puesto el primer gol en la cabeza de Kolo Muani. El delantero francés aprovechó el descuido de los defensores rojiblancos para poner por delante a su equipo y avivar la ilusión por la remontada. Debió de ser entonces cuando Musso entendió que había cosas que iba a tener que resolver él solo, sin ayuda de sus compañeros.

No pudo evitar que llegara el gol de Xavi Simons poco después del empate de Julián. Tocaba remangarse y Musso estaba más despierto que ninguno para remates inesperados como el que hizo Pedro Porro con el exterior para terminar una jugada que el portero argentino despejó con seguridad a mano cambiada.

Dragusin volvió a comprobar poco después si las manos del argentino eran tan seguras como la de Oblak. La respuesta fue otra vez afirmativa. Nunca ha estado tan seguro Simeone ante las ausencias de Oblak como desde que llegó Musso a su equipo. Resuelve problemas y transmite tranquilidad a sus compañeros, que saben que detrás tienen un portero capaz de enfrentarse a cualquier cosa.

Vicario, esta vez no hubo experimentos de Tudor en la portería, volvió a demostrar el error de su entrenador en la ida al dejarlo en el banquillo de salida. El portero italiano ha sostenido al Tottenham en muchos de los partidos de esta temporada y mostró sus reflejos para despejar un remate de Giuliano que se desvió después de rozar en un defensa y que amenazaba la tranquilidad de su equipo.

Las cosas también podían haberse puesto más feas para el Atlético si el cruce de cables de Lookman hubiera sido más fuerte. Respondió golpeando en el pecho a Dragusin después de una entrada del central rumano. Le dio con la palma abierta y no con el puño y eso convirtió la tarjeta en amarilla ante las peticiones de tranquilidad de Simeone.

El Cholo le pide que se esfuerce un poco más en defensa y el internacional nigeriano se está aplicando para cumplir con las exigencias de su entrenador. Pero la cabeza la lleva un departamento diferente. Simeone no tardó mucho en cambiarlo para no quedarse con 10 y poner en peligro una eliminatoria que llegaba a Londres resuelta y para no perderlo para el siguiente cruce contra el Barcelona.

El Atlético volvió a igualar y Julián Álvarez, que va recuperando sus mejores sensaciones, también intervino en el gol. Esta vez como lanzador desde la esquina. Tudor, que es un entrenador extraño, hace que sus jugadores ensayen los saques de esquina hasta en el calentamiento, pero eso tampoco le sirvió para intuir lo que iba a hacer el delantero argentino del Atlético. Julián puso la pelota en el primer palo y allí estaba Hancko para girar el cuello y empatar de nuevo el partido.

Otra vez el partido estaba donde quería el Atlético, pero el Tottenham, que parecía grabar la versión inglesa de «Días de Fútbol» en el Metropolitano nunca dio la sensación de ser un equipo que pelea por salir del descenso en la Premier. A pesar de la igualada no dejó de buscar la victoria que le permitiera, al menos, rearmarse moralmente para lo que le queda en Inglaterra.

Simeone quiso manejar el resultado con los cambios en los últimos minutos. Quería minimizar riesgos, que Julián y Griezmann no sufrieran ninguna lesión de última hora y que su equipo sufriera menos en defensa con la entrada de Giménez. Pero el uruguayo no midió en una entrada dentro del área, atropelló a Xavi Simons y regaló un penalti que el neerlandés aprovechó.

El partido había entrado ya en el tiempo añadido cuando marcó Simons su segundo gol. No quedaba tiempo para mucho más, pero el Tottenham se lanzó a por la victoria como si le fuera la vida en ello. Cuando el árbitro pitó el final del partido, Simons se quedó sentado en el suelo, vacío y desolado. Quizá pensando que se acabó el recreo y ahora lo que le toca es esforzarse para no marcharse al descenso en la Premier. Al Atlético lo que le espera es el Barcelona en Europa y el Madrid el domingo.

Tottenham Hotspur – Atlético de Madrid: partido de vuelta de los octavos de la Champions League, en vivo online

 Noticias de Deportes en La Razón