El Villarreal se ha llevado la victoria del campo del Rayo Vallecano con un gol de Ayoze y apoyado en que el rival jugó mucho tiempo con diez jugadores por la roja directa que vio De Frutos. Más allá del resultado y de la polémica arbitral, el detalle lo ha protagonizado Yeremy Pino, el atacante del Villarreal, que en un despeje cerca de la banda sacó el balón del terreno de juego con todas sus ganas y, sin querer, golpeó a una niña que estaba con su padre en las primeras filas del estadio de Vallecas. El futbolista se dio cuenta y le pidió disculpas con gestos, mientras los aficionados que estaban cerca, aplaudían el gesto del futbolista, mientras el padre trataba de consolar a la niña, que se dolía del balonazo.
En el minuto 62, Pino fue sustituido por Pepé, y cuando se marchaba al banquillo, se acordó de la niña a la que había golpeado sin querer. Se acercó a la grada, se quitó al camiseta y se la regaló a la pequeña aficionada que ya estaba más tranquila y después feliz con un regalo que no esperaba.
Ella llevaba la camiseta del Rayo puesta, pero además se llevó una amarilla del Villarreal, la de Yeremy Pino, que tuvo un bonito gesto.
El jugador del conjunto amarillo dio un pelotazo sin querer a una pequeña aficionada, a la que compensó cuando fue sustituido
El Villarreal se ha llevado la victoria del campo del Rayo Vallecano con un gol de Ayoze y apoyado en que el rival jugó mucho tiempo con diez jugadores por la roja directa que vio De Frutos. Más allá del resultado y de la polémica arbitral, el detalle lo ha protagonizado Yeremy Pino, el atacante del Villarreal, que en un despeje cerca de la banda sacó el balón del terreno de juego con todas sus ganas y, sin querer, golpeó a una niña que estaba con su padre en las primeras filas del estadio de Vallecas. El futbolista se dio cuenta y le pidió disculpas con gestos, mientras los aficionados que estaban cerca, aplaudían el gesto del futbolista, mientras el padre trataba de consolar a la niña, que se dolía del balonazo.
En el minuto 62, Pino fue sustituido por Pepé, y cuando se marchaba al banquillo, se acordó de la niña a la que había golpeado sin querer. Se acercó a la grada, se quitó al camiseta y se la regaló a la pequeña aficionada que ya estaba más tranquila y después feliz con un regalo que no esperaba.
Ella llevaba la camiseta del Rayo puesta, pero además se llevó una amarilla del Villarreal, la de Yeremy Pino, que tuvo un bonito gesto.
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