El evento magno del deporte estadounidense, la Super Bowl, se ha convertido en una fecha marcada en el calendario mundial. Un acontecimiento deportivo que, lejos de ser únicamente la gran final del fútbol americano profesional, acapara todas las cámaras por su ya archiconocido espectáculo del descanso, que en esta edición contará con la participación de Bad Bunny. Por ello, los anuncios que se emitirán durante el encuentro se han convertido en una auténtica mina de oro para las empresas que buscan exposición, aunque para ello tengan que desembolsar cifras astronómicas. Según el responsable global de publicidad de la cadena NBC, los precios de los anuncios de la Super Bowl habrían batido un nuevo récord hasta alcanzar los 10 millones de dólares (8,3 millones de euros). El año pasado el precio medio fue de unos ocho millones de dólares por cada anuncio.
La final de la NFL es la retransmisión más seguida del año. Este año BadBunny será el encargado del espectáculo del intermedio
El evento magno del deporte estadounidense, la Super Bowl, se ha convertido en una fecha marcada en el calendario mundial. Un acontecimiento deportivo que, lejos de ser únicamente la gran final del fútbol americano profesional, acapara todas las cámaras por su ya archiconocido espectáculo del descanso, que en esta edición contará con la participación de Bad Bunny. Por ello, los anuncios que se emitirán durante el encuentro se han convertido en una auténtica mina de oro para las empresas que buscan exposición, aunque para ello tengan que desembolsar cifras astronómicas. Según el responsable global de publicidad de la cadena NBC, los precios de los anuncios de la Super Bowl habrían batido un nuevo récord hasta alcanzar los 10 millones de dólares (8,3 millones de euros). El año pasado el precio medio fue de unos ocho millones de dólares por cada anuncio.
Durante la Super Bowl LX, los sectores que dominarán la parrilla publicitaria serán el tecnológico, el farmacéutico y el del bienestar, tal y como indica Bloomberg. De hecho, casi el 40% de los patrocinadores de este año no participaron en la pasada edición.
La NFL continúa ganando terreno entre los anunciantes y destaca con creces entre la avalancha de grandes eventos deportivos que se celebran este año, afirmó Mark Marshall, de NBCUniversal. Los precios de un anuncio de 30 segundos durante la Super Bowl se sitúan de media en los 8 millones de dólares (6,7 millones de euros), una cifra similar al récord alcanzado el año pasado.
“No hay nada que genere tanta notoriedad como la Super Bowl, y por eso creo que las marcas siguen apostando por ella”, explicó Marshall. Los aficionados que opten por ver el partido en streaming a través de la plataforma Peacock de NBC verán anuncios distintos a los de la emisión tradicional. Marshall detalló que alrededor del 10% de los anuncios de la Super Bowl se destinaron a anunciantes locales, aunque en Peacock se vendieron con una rebaja respecto a los espacios emitidos por televisión. “Es una buena forma de que los profesionales del marketing entren en el juego sin pagar el precio completo y, aun así, alcancen una audiencia nacional”, señaló.
NBC, propiedad de Comcast, ofreció a los potenciales anunciantes la compra de espacios publicitarios para el gran partido y creó paquetes para que las marcas pudieran combinar la Super Bowl con otros grandes eventos deportivos. El próximo mes, además de la Super Bowl, NBC retransmitirá los Juegos Olímpicos de Invierno y el All-Star de la NBA.
El intenso calendario deportivo de este año podría terminar por llevar a las empresas a controlar su gasto publicitario, según Ruben Schreurs, consejero delegado de Ebiquity, una consultora con sede en Londres que asegura que 75 de los 100 principales anunciantes del mundo son clientes suyos. “Habrá algunas marcas que tendrán que equilibrar sus inversiones este año entre la Super Bowl y el Mundial”, afirmó en una entrevista. Aun así, no faltan compañías dispuestas a pagar millones de dólares por un espacio en el evento con el que lograr anuncios de gran impacto.
Benson afirmó que, según los estudios de su empresa, los anuncios de la Super Bowl continúan aumentando en calidad y son cada vez más eficaces a la hora de conectar con el público. “Los anunciantes son realmente buenos haciendo anuncios para la Super Bowl. No es precisamente una colección de bodrios”, concluyó.
La Super Bowl del año pasado fue el evento más visto en la historia de la televisión estadounidense, con 128 millones de personas sintonizando la retransmisión para ver cómo los Philadelphia Eagles se imponían a los Kansas City Chiefs.
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