marzo 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
9 de marzo de 2026

NoticiasenRed | Noticias en la nueva red internacional

NoticiasEnRed es una plataforma de noticias en línea dedicada a proporcionar información precisa y actualizada a nuestros lectores.

«Farrel», el caballo enano que no sabe que lo es

En el circuito internacional de Salto de Obstáculos, donde los caballos superan ampliamente los 1,65 metros de altura a la cruz, «Farrel» se ha convertido en un caso excepcional. Este caballo del jinete irlandés Daniel Coyle, con una altura de 1,55 metros a la cruz, compite con regularidad en pruebas de máximo nivel pese a estar muy por debajo de la talla habitual de los caballos que dominan estos concursos.

La diferencia se aprecia ya en las inspecciones veterinarias de los concursos. Allí, sin montura ni jinete, el caballo contrasta con los ejemplares de mayor envergadura que forman parte del circuito, aunque su rendimiento sea extraordinario.

«Farrel» es un KWPN castrado de 16 años, propiedad de Ariel Grange, y lleva casi una década compitiendo junto a Daniel Coyle. El jinete irlandés comenzó a montarlo cuando el caballo tenía siete años, poco después de que fuera adquirido en una subasta de VDL en Florida por la familia Grange.

Con el paso del tiempo, el binomio se consolidó como uno de los más sólidos del circuito. Coyle ha reconocido en varias ocasiones que «Farrel» es inteligente, muy competitivo y estadísticamente, el caballo más exitoso de su carrera. A lo largo de los últimos diez años ha sido el que más victorias le ha proporcionado.

El caballo empezó a destacar siendo joven. Con nueve años logró una victoria en una prueba clasificatoria de la Copa del Mundo en Vancouver, además de formar parte del equipo irlandés en la Copa de Naciones de Langley. También firmó un doble recorrido sin faltas en la Copa de Naciones de Spruce Meadows, un resultado que confirmó su potencial dentro del alto nivel.

La trayectoria deportiva del «casi poni» se vio interrumpida en 2020. Durante la pandemia, «Farrel» regresó a Canadá para descansar en la finca de sus propietarios. Allí se detectó una cojera que llevó a realizar diferentes pruebas veterinarias. Los diagnósticos revelaron la presencia de un quiste subcondral en la articulación de un corvejón, una lesión seria que comprometía su futuro deportivo. Fue operado con el objetivo de que pudiera llevar una vida cómoda fuera de la competición. Durante años permaneció alejado del circuito. En ese periodo vivió en la finca Lothlorien Farm, donde ejercía una función curiosa dentro de la cuadra: acompañar y «educar» a caballos jóvenes que empezaban a viajar y competir. Durante ese tiempo, nadie tenía claro si volvería a saltar al máximo nivel.

Tras la recuperación y un largo proceso de rehabilitación, los veterinarios consideraron que se podía intentar un regreso progresivo al trabajo. El caballo volvió a entrenar y poco a poco recuperó su condición física. El resultado fue inesperado.

«Farrel» regresó a finales de 2023 y volvió a competir en pruebas de 1,60 metros, demostrando que seguía teniendo la capacidad atlética necesaria para el Gran Premio. Uno de sus resultados más recientes llegó en el Gran Premio CSI4 de 200.000 dólares disputado en el World Equestrian Center de Ocala, en Florida. Allí, Daniel Coyle y «Farrel» se impusieron a un grupo de treinta competidores. «A veces simplemente sales a competir y dejas que el caballo haga su trabajo», dice Coyle.

El caballo destaca en los recortes y en los tramos técnicos del recorrido. Según su jinete, tiene una capacidad notable para mantener la velocidad y cambiar de dirección sin perder equilibrio, una cualidad especialmente valiosa en los desempates.

En cifras, la trayectoria de «Farrel» confirma su regularidad. El binomio ha acumulado más de 650.000 euros en premios, con podios en Grandes Premios internacionales y una elevada tasa de recorridos sin faltas en pruebas de 1,60 metros.

 El caballo del jinete irlandés Daniel Coyle desafía el tamaño habitual en el Salto de Obstáculos a nivel mundial  

En el circuito internacional de Salto de Obstáculos, donde los caballos superan ampliamente los 1,65 metros de altura a la cruz, «Farrel» se ha convertido en un caso excepcional. Este caballo del jinete irlandés Daniel Coyle, con una altura de 1,55 metros a la cruz, compite con regularidad en pruebas de máximo nivel pese a estar muy por debajo de la talla habitual de los caballos que dominan estos concursos.

La diferencia se aprecia ya en las inspecciones veterinarias de los concursos. Allí, sin montura ni jinete, el caballo contrasta con los ejemplares de mayor envergadura que forman parte del circuito, aunque su rendimiento sea extraordinario.

«Farrel» es un KWPN castrado de 16 años, propiedad de Ariel Grange, y lleva casi una década compitiendo junto a Daniel Coyle. El jinete irlandés comenzó a montarlo cuando el caballo tenía siete años, poco después de que fuera adquirido en una subasta de VDL en Florida por la familia Grange.

Con el paso del tiempo, el binomio se consolidó como uno de los más sólidos del circuito. Coyle ha reconocido en varias ocasiones que «Farrel» es inteligente, muy competitivo y estadísticamente, el caballo más exitoso de su carrera. A lo largo de los últimos diez años ha sido el que más victorias le ha proporcionado.

El caballo empezó a destacar siendo joven. Con nueve años logró una victoria en una prueba clasificatoria de la Copa del Mundo en Vancouver, además de formar parte del equipo irlandés en la Copa de Naciones de Langley. También firmó un doble recorrido sin faltas en la Copa de Naciones de Spruce Meadows, un resultado que confirmó su potencial dentro del alto nivel.

La trayectoria deportiva del «casi poni» se vio interrumpida en 2020. Durante la pandemia, «Farrel» regresó a Canadá para descansar en la finca de sus propietarios. Allí se detectó una cojera que llevó a realizar diferentes pruebas veterinarias. Los diagnósticos revelaron la presencia de un quiste subcondral en la articulación de un corvejón, una lesión seria que comprometía su futuro deportivo. Fue operado con el objetivo de que pudiera llevar una vida cómoda fuera de la competición. Durante años permaneció alejado del circuito. En ese periodo vivió en la finca Lothlorien Farm, donde ejercía una función curiosa dentro de la cuadra: acompañar y «educar» a caballos jóvenes que empezaban a viajar y competir. Durante ese tiempo, nadie tenía claro si volvería a saltar al máximo nivel.

Tras la recuperación y un largo proceso de rehabilitación, los veterinarios consideraron que se podía intentar un regreso progresivo al trabajo. El caballo volvió a entrenar y poco a poco recuperó su condición física. El resultado fue inesperado.

«Farrel» regresó a finales de 2023 y volvió a competir en pruebas de 1,60 metros, demostrando que seguía teniendo la capacidad atlética necesaria para el Gran Premio. Uno de sus resultados más recientes llegó en el Gran Premio CSI4 de 200.000 dólares disputado en el World Equestrian Center de Ocala, en Florida. Allí, Daniel Coyle y «Farrel» se impusieron a un grupo de treinta competidores. «A veces simplemente sales a competir y dejas que el caballo haga su trabajo», dice Coyle.

El caballo destaca en los recortes y en los tramos técnicos del recorrido. Según su jinete, tiene una capacidad notable para mantener la velocidad y cambiar de dirección sin perder equilibrio, una cualidad especialmente valiosa en los desempates.

En cifras, la trayectoria de «Farrel» confirma su regularidad. El binomio ha acumulado más de 650.000 euros en premios, con podios en Grandes Premios internacionales y una elevada tasa de recorridos sin faltas en pruebas de 1,60 metros.

 Noticias de Deportes en La Razón