La atmósfera en el íntimo escenario de La Perla, en Lisboa, se cargó de expectación cuando Rosalía, la anfitriona de la velada, dio paso a Kika Nazareth, jugadora del FC Barcelona. Lo que no se esperaba es que se dispusiese a contar compleja historia de afectos y decisiones que resonó con fuerza entre los presentes. «¡Un aplauso para Kika!», exclamó Rosalía.
Kika Nazareth: «Conocí a una chica»
Kika Nazareth, sentada en el confesionario de La Perla, comenzó a tejer su relato. La música dio paso a una narración tan impredecible como un partido de fútbol. «Hace mucho conocí a una chica, que me llevé muy bien desde el principio..», inició, sembrando la intriga. Rosalía, atenta a cada palabra, intervino con una pregunta que buscaba confirmar esa conexión inicial. «Había feeling, ¿no? ¿Desde el principio?«, inquirió, buscando precisar la naturaleza de ese primer encuentro.
La respuesta de Kika, sin embargo, desvió la expectativa hacia un matiz diferente. «No, es de estas amistades intensas que no sabes lo que pasan.», aclaró, sugiriendo una dinámica más ambigua. Rosalía captó de inmediato la sutileza del comentario. «¡Ah, vale! Había feeling pero no sabes lo que era…», añadió.
La narración de Kika se profundizó al describir cómo esta chica se integró en su círculo cercano. «Se la presenté a mis amigos y amigas. Les cayó genial a todos», relató, antes de trasladar la escena a un momento crucial: su cumpleaños. «En mi cumple hace cuatro años la invité. Estaba con mis amigas y ella se llevó demasiado bien con una amiga mía», una revelación que provocó murmullos de sorpresa entre el abarrotado público. La dinámica adquirió nuevas capas: «Total, empezaron a hablar. Yo sentía algo, no sabía porque no me lo dijo. Yo notaba pero no me lo dijo. Le pregunté pero me dijo que no«.
Pero se liaba con su amiga
La tensión aumentó cuando Kika desveló cómo se enteró de la verdad. «Lo que pasa es que yo me enteré que estaban juntas, porque estaban juntas. Ellas estaban juntas, ligando, quedando… Y ella se liaba conmigo. Seguía tonteando… Es una chica que le gusta tontear, a mí también, muchísimo«, confesó, pintando un cuadro de afectos entrelazados y emociones confusas.
Rosalía, fiel a su preferencia por la claridad, reaccionó con un principio fundamental. «A mí me gusta la honestidad«, afirmó, poniendo de manifiesto su punto de vista sobre la transparencia en las relaciones. Kika continuó su relato, añadiendo un elemento clave a la trama que involucraba a otra persona. «Total, seguíamos hablando en broma. Es importante decir que yo hace mucho, antes de todo, yo me había liado con Laura», introdujo, abriendo la puerta a una nueva dimensión del triángulo amoroso.
La deducción de Rosalía fue inmediata y certera. «Kika, lo que pasa es que a ti te gustaban las dos«, señaló, sintetizando la situación. Kika, con una honestidad que Rosalía apreciaba, admitió su propia complejidad emocional. «Me gustaba una más que la otra», reveló,,.
La canción que Rosalía citó flotaba en el aire, una referencia a la dificultad de amar a varias personas a la vez. «Cómo se puede querer a dos mujeres a la vez y no estar loco…», entonó, haciendo eco de la complejidad de las emociones de Kika. La artista portuguesa confirmó la autenticidad de su vivencia. «De verdad», aseguró.
Rosalía: «Qué calor, Kika, me está dando un calor…»
La intensidad de la historia pareció afectar a Rosalía. «Qué calor, Kika, me está dando un calor…», exclamó, reflejando la carga emocional del relato. Kika, sin embargo, prosiguió, explicando uno de los giros del destino. «¿Qué pasa? La que era mi amiga se fue a estudiar fuera…«, desgranó, indicando una separación física que reconfiguró las dinámicas.
Rosalía, con su aguda observación, conectó los puntos. «Y te quedaste con la que no se fue», sentenció, señalando la consecuencia directa de esa partida. Kika detalló cómo se consolidó su relación con la otra chica. «Mi amiga, que estaba con ella y seguía tonteando conmigo, le dijo a la que se fue: ‘Oye, mejor lo dejamos’. Y claro, yo me quedé con ella. Ella se quedó conmigo, ella me eligió a mí. Estaba cerca, le daba atención… Seguimos ahí y no hablábamos mucho de la otra y decía: ‘Sigo con ella’. Ella no estaba, estaba lejos. Durante seis meses yo estuve con ella y la otra volvió«, explicó la cronología de los eventos y la elección que se mantuvo, a pesar de la distancia y las intenciones previas.
Rosalía: «Veo mucha perla suelta»
La ironía de la situación provocó una reflexión de Rosalía. «Siempre vuelven…», comentó, aludiendo a la recurrente naturaleza de ciertos retornos en las relaciones humanas. El desenlace final de esta historia fue una revelación de sacrificio y reconfiguración de parejas. «Y nada, ella volvió y me dijo con quien yo estaba: ‘Oye, lo vamos a dejar y se fue con la otra después. Y tuvieron una relación larga», concluyó Kika, cerrando el ciclo de esta particular saga amorosa.
Rosalía, ante la intrincada trama, intentó poner orden en el caos emocional. «Esto es un triángulo amoroso… El triángulo de las Bermudas… Estoy perdida. Esto es fortísimo…», exclamó, incapaz de ocultar su asombro. Buscando una metáfora para la riqueza de la experiencia, añadió: «Yo lo que veo aquí es mucha perla suelta. Kika, tanto como para hacerse un collar, así que hoy podemos dedicar una canción a este triángulo amoroso. ¿Qué te parece? La vida es compleja, la vida tiene aristas, cosas dulces y momentos preciosos y luego también tiene esas tensiones y esos roces. Esa es la vida y me encanta que hayas venido aquí. ¡Un aplauso para Kika!»,
Kika Nazareth, futbolista azulgrana, fue la protagonista del confesionario en el show de la cantante española
La atmósfera en el íntimo escenario de La Perla, en Lisboa, se cargó de expectación cuando Rosalía, la anfitriona de la velada, dio paso a Kika Nazareth, jugadora del FC Barcelona. Lo que no se esperaba es que se dispusiese a contar compleja historia de afectos y decisiones que resonó con fuerza entre los presentes. «¡Un aplauso para Kika!», exclamó Rosalía.
Kika Nazareth: «Conocí a una chica»
Kika Nazareth, sentada en el confesionario de La Perla, comenzó a tejer su relato. La música dio paso a una narración tan impredecible como un partido de fútbol. «Hace mucho conocí a una chica, que me llevé muy bien desde el principio..», inició, sembrando la intriga. Rosalía, atenta a cada palabra, intervino con una pregunta que buscaba confirmar esa conexión inicial. «Había feeling, ¿no? ¿Desde el principio?«, inquirió, buscando precisar la naturaleza de ese primer encuentro.
La respuesta de Kika, sin embargo, desvió la expectativa hacia un matiz diferente. «No, es de estas amistades intensas que no sabes lo que pasan.», aclaró, sugiriendo una dinámica más ambigua. Rosalía captó de inmediato la sutileza del comentario. «¡Ah, vale! Había feeling pero no sabes lo que era…», añadió.
La narración de Kika se profundizó al describir cómo esta chica se integró en su círculo cercano. «Se la presenté a mis amigos y amigas. Les cayó genial a todos», relató, antes de trasladar la escena a un momento crucial: su cumpleaños. «En mi cumple hace cuatro años la invité. Estaba con mis amigas y ella se llevó demasiado bien con una amiga mía», una revelación que provocó murmullos de sorpresa entre el abarrotado público. La dinámica adquirió nuevas capas: «Total, empezaron a hablar. Yo sentía algo, no sabía porque no me lo dijo. Yo notaba pero no me lo dijo. Le pregunté pero me dijo que no«.
Pero se liaba con su amiga
La tensión aumentó cuando Kika desveló cómo se enteró de la verdad. «Lo que pasa es que yo me enteré que estaban juntas, porque estaban juntas. Ellas estaban juntas, ligando, quedando… Y ella se liaba conmigo. Seguía tonteando… Es una chica que le gusta tontear, a mí también, muchísimo«, confesó, pintando un cuadro de afectos entrelazados y emociones confusas.
Rosalía, fiel a su preferencia por la claridad, reaccionó con un principio fundamental. «A mí me gusta la honestidad«, afirmó, poniendo de manifiesto su punto de vista sobre la transparencia en las relaciones. Kika continuó su relato, añadiendo un elemento clave a la trama que involucraba a otra persona. «Total, seguíamos hablando en broma. Es importante decir que yo hace mucho, antes de todo, yo me había liado con Laura», introdujo, abriendo la puerta a una nueva dimensión del triángulo amoroso.
La deducción de Rosalía fue inmediata y certera. «Kika, lo que pasa es que a ti te gustaban las dos«, señaló, sintetizando la situación. Kika, con una honestidad que Rosalía apreciaba, admitió su propia complejidad emocional. «Me gustaba una más que la otra», reveló,,.
La canción que Rosalía citó flotaba en el aire, una referencia a la dificultad de amar a varias personas a la vez. «Cómo se puede querer a dos mujeres a la vez y no estar loco…», entonó, haciendo eco de la complejidad de las emociones de Kika. La artista portuguesa confirmó la autenticidad de su vivencia. «De verdad», aseguró.
Rosalía: «Qué calor, Kika, me está dando un calor…»
La intensidad de la historia pareció afectar a Rosalía. «Qué calor, Kika, me está dando un calor…», exclamó, reflejando la carga emocional del relato. Kika, sin embargo, prosiguió, explicando uno de los giros del destino. «¿Qué pasa? La que era mi amiga se fue a estudiar fuera…«, desgranó, indicando una separación física que reconfiguró las dinámicas.
Rosalía, con su aguda observación, conectó los puntos. «Y te quedaste con la que no se fue», sentenció, señalando la consecuencia directa de esa partida. Kika detalló cómo se consolidó su relación con la otra chica. «Mi amiga, que estaba con ella y seguía tonteando conmigo, le dijo a la que se fue: ‘Oye, mejor lo dejamos’. Y claro, yo me quedé con ella. Ella se quedó conmigo, ella me eligió a mí. Estaba cerca, le daba atención… Seguimos ahí y no hablábamos mucho de la otra y decía: ‘Sigo con ella’. Ella no estaba, estaba lejos. Durante seis meses yo estuve con ella y la otra volvió«, explicó la cronología de los eventos y la elección que se mantuvo, a pesar de la distancia y las intenciones previas.
Rosalía: «Veo mucha perla suelta»
La ironía de la situación provocó una reflexión de Rosalía. «Siempre vuelven…», comentó, aludiendo a la recurrente naturaleza de ciertos retornos en las relaciones humanas. El desenlace final de esta historia fue una revelación de sacrificio y reconfiguración de parejas. «Y nada, ella volvió y me dijo con quien yo estaba: ‘Oye, lo vamos a dejar y se fue con la otra después. Y tuvieron una relación larga», concluyó Kika, cerrando el ciclo de esta particular saga amorosa.
Rosalía, ante la intrincada trama, intentó poner orden en el caos emocional. «Esto es un triángulo amoroso… El triángulo de las Bermudas… Estoy perdida. Esto es fortísimo…», exclamó, incapaz de ocultar su asombro. Buscando una metáfora para la riqueza de la experiencia, añadió: «Yo lo que veo aquí es mucha perla suelta. Kika, tanto como para hacerse un collar, así que hoy podemos dedicar una canción a este triángulo amoroso. ¿Qué te parece? La vida es compleja, la vida tiene aristas, cosas dulces y momentos preciosos y luego también tiene esas tensiones y esos roces. Esa es la vida y me encanta que hayas venido aquí. ¡Un aplauso para Kika!»,
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