Durante décadas, Irán está inmersa en un proceso cíclico que se repite cada cierto tiempo. Brotes, agitación, protestas y represión por parte del régimen como medida para frenar las ganas de reivindicar derechos de la población. Unas manifestaciones que han seguido, de manera histórica, un patrón similar. Todo comienza con un detonante, ya sea un asesinato, denuncias de fraude electoral, el hundimiento de la moneda con las consecuencias que ello conlleva… Asimismo, las protestas suelen carecer de líderes claros que permitan que estas sean organizadas. Y, entonces, se inicia la represión de las autoridades, las muertes, los heridos, las detenciones, las torturas, los cortes de comunicación y… nueva crisis aparentemente ‘solventada’.
El detonante de las protestas en Irán y las cifras
Pero en esta ocasión, las protestas iniciadas el pasado 28 de diciembre muestran claras diferencias respecto a las del 99, 2009, 2022… Y es que el detonante ha sido la reivindicación de uno de los sectores más poderosos del país, que ha contado con un papel histórico crucial, ha servido de alianza con el clero y siempre se ha mostrado fiel al régimen. El hastío de los comerciantes del Gran Bazar por la fuerte caída del rial, la incontrolable volatilidad, el aumento de la inflación general -del 52%- y de los productos y alimentos básicos en particular -70%-, así como la paralización de algunos productos importados son algunos de los causantes de esta revuelta.
Pero hay más. A las protestas por la profunda crisis económica se suman las políticas. Los jóvenes y las mujeres también protagonizan las manifestaciones en contra de la legitimidad del régimen de los ayatolás y contra los pilares ideológicos impuestos por el líder supremo, que ostenta tanto el poder estatal como religioso. Las calles arden y se escuchan proclamas de «muerte a Alí Jamenei». En otras ocasiones, las protestas estaban más focalizadas, en esta, son ya muchos los sectores de la población que muestran su hartazgo, por lo que podría escalar a nuevos niveles.
IMAGEN: Protesta en Teherán (Irán). Europa Press.
Las cifras son confusas, pero todo apunta a que los muertos se cuentan por varios centenares -algunas organizaciones ya hablan de varios miles- y que hay más de 10.000 detenidos, entre los que figuran menores de edad y estudiantes. También ha perdido la vida medio centenar de agentes de seguridad. Además, desde hace más de 96 horas no hay internet ni cobertura, por lo que la comunicación desde el interior del país se complica y las informaciones son escasas. En este escenario, las ONG hablan de francotiradores reprimiendo a la población, de detenciones masivas y del terror instaurado en cuatro decenas de ciudades.
Donald Trump ha cambiado las normas del ‘juego’
Todo, en un contexto geopolítico mundial que ha cambiado las normas del ‘juego’ por completo. Con un dueño del despacho con mayor poder del mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como actor esencial que hace dudar si, a diferencia de otras ocasiones, se producirá una intervención extranjera para sacrificar al líder supremo e iniciar una transición con el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, con la oposición completamente desgastada y distanciada.
IMAGEN: El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. Wikimedia Commons.
El inquilino de la Casa Blanca afirmó este domingo que los líderes de Irán le «llamaron» y «quieren negociar» tras amenazar con posibles acciones militares. «Se está preparando una reunión. Irán llamó. Quieren negociar», aseguró Trump a bordo del avión presidencial, tras señalar que está recibiendo información cada hora sobre la evolución de las protestas y su Gobierno «va a tomar una decisión». «Quizás tengamos que actuar antes de una reunión», añadió para defender que el Gobierno iraní «está empezando» a cruzar una línea roja porque «ha muerto gente que no tenía que morir», algo que atribuyó al imperio de la «violencia» por parte de sus líderes.
Así, el mandatario estadounidense señaló que su Ejército está «estudiando» los acontecimientos y que Irán se toma sus amenazas en serio: «Y ahora acabamos de tener lo de Venezuela. ¿No diría usted que sí, después de todas estas cosas que hicimos?». Asimismo, después de las advertencias lanzadas por el presidente del parlamento iraní, ha aseverado que, «si lo hacen», les atacarán «a unos niveles que nunca les han atacado antes» y conocerán «el infierno». Por su parte, el Gobierno iraní acusa a los estadounidenses, y a los israelíes, de reavivar «la violencia», respaldar a grupos terroristas, provocar la desestabilización social e incitar al «desorden violento».
Todo ello, con otro factor relevante, el restablecimiento de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de Estados Unidos, que vuelven a apuntar al programa nuclear iraní con continuas acusaciones de que trata de adquirir armas nucleares, mientras el país lo niega.
¿Se baraja una transición y cambio de Gobierno?
También suena otro nombre con fuerza: el de Reza Pahlavi, hijo exiliado del difunto sah convertido en un potencial aspirante a liderar un Gobierno al borde del colapso -pese a asegurar que tienen todo «controlado»-, que ha logrado aunar a una oposición del todo fragmentada alrededor de su figura. Pedro, de momento, todo son incógnitas. En la actualidad, Irán experimenta uno de los momentos más críticos desde la instauración del régimen ayatolá tras la Revolución Islámica de 1979, que derrocó a la monarquía del sah persa. Ahora, el hijo del sah alienta a los ciudadanos a impulsar una huelga general y que su familia regrese al poder.
IMAGEN: Reza Pahlavi. Europa Press.
De esta manera, la corrupción, la mala gestión económica, la profunda crisis económica y las nuevas protestas dejan al régimen ayatolá a un paso del precipicio, con la brutal represión como herramienta. Hasta ahora había funcionado, también las amenazas de Trump para conseguir cesiones. Ahora, todo son incógnitas, por lo que habrá que esperar para saber si Irán responderá o acatará, para unirse a la lista, el mandato del republicano.
En esta ocasión, las protestas iniciadas el pasado 28 de diciembre muestran diferencias con las anteriores. A las económicas se suman también las políticas
Durante décadas, Irán está inmersa en un proceso cíclico que se repite cada cierto tiempo. Brotes, agitación, protestas y represión por parte del régimen como medida para frenar las ganas de reivindicar derechos de la población. Unas manifestaciones que han seguido, de manera histórica, un patrón similar. Todo comienza con un detonante, ya sea un asesinato, denuncias de fraude electoral, el hundimiento de la moneda con las consecuencias que ello conlleva… Asimismo, las protestas suelen carecer de líderes claros que permitan que estas sean organizadas. Y, entonces, se inicia la represión de las autoridades, las muertes, los heridos, las detenciones, las torturas, los cortes de comunicación y… nueva crisis aparentemente ‘solventada’.
El detonante de las protestas en Irán y las cifras
Pero en esta ocasión, las protestas iniciadas el pasado 28 de diciembre muestran claras diferencias respecto a las del 99, 2009, 2022… Y es que el detonante ha sido la reivindicación de uno de los sectores más poderosos del país, que ha contado con un papel histórico crucial, ha servido de alianza con el clero y siempre se ha mostrado fiel al régimen. El hastío de los comerciantes del Gran Bazar por la fuerte caída del rial, la incontrolable volatilidad, el aumento de la inflación general -del 52%- y de los productos y alimentos básicos en particular -70%-, así como la paralización de algunos productos importados son algunos de los causantes de esta revuelta.
Pero hay más. A las protestas por la profunda crisis económica se suman las políticas. Los jóvenes y las mujeres también protagonizan las manifestaciones en contra de la legitimidad del régimen de los ayatolás y contra los pilares ideológicos impuestos por el líder supremo, que ostenta tanto el poder estatal como religioso. Las calles arden y se escuchan proclamas de «muerte a Alí Jamenei». En otras ocasiones, las protestas estaban más focalizadas, en esta, son ya muchos los sectores de la población que muestran su hartazgo, por lo que podría escalar a nuevos niveles.
IMAGEN: Protesta en Teherán (Irán). Europa Press.
Las cifras son confusas, pero todo apunta a que los muertos se cuentan por varios centenares -algunas organizaciones ya hablan de varios miles- y que hay más de 10.000 detenidos, entre los que figuran menores de edad y estudiantes. También ha perdido la vida medio centenar de agentes de seguridad. Además, desde hace más de 96 horas no hay internet ni cobertura, por lo que la comunicación desde el interior del país se complica y las informaciones son escasas. En este escenario, las ONG hablan de francotiradores reprimiendo a la población, de detenciones masivas y del terror instaurado en cuatro decenas de ciudades.
Donald Trump ha cambiado las normas del ‘juego’
Todo, en un contexto geopolítico mundial que ha cambiado las normas del ‘juego’ por completo. Con un dueño del despacho con mayor poder del mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como actor esencial que hace dudar si, a diferencia de otras ocasiones, se producirá una intervención extranjera para sacrificar al líder supremo e iniciar una transición con el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, con la oposición completamente desgastada y distanciada.
IMAGEN: El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. Wikimedia Commons.
El inquilino de la Casa Blanca afirmó este domingo que los líderes de Irán le «llamaron» y «quieren negociar» tras amenazar con posibles acciones militares. «Se está preparando una reunión. Irán llamó. Quieren negociar», aseguró Trump a bordo del avión presidencial, tras señalar que está recibiendo información cada hora sobre la evolución de las protestas y su Gobierno «va a tomar una decisión». «Quizás tengamos que actuar antes de una reunión», añadió para defender que el Gobierno iraní «está empezando» a cruzar una línea roja porque «ha muerto gente que no tenía que morir», algo que atribuyó al imperio de la «violencia» por parte de sus líderes.
Así, el mandatario estadounidense señaló que su Ejército está «estudiando» los acontecimientos y que Irán se toma sus amenazas en serio: «Y ahora acabamos de tener lo de Venezuela. ¿No diría usted que sí, después de todas estas cosas que hicimos?». Asimismo, después de las advertencias lanzadas por el presidente del parlamento iraní, ha aseverado que, «si lo hacen», les atacarán «a unos niveles que nunca les han atacado antes» y conocerán «el infierno». Por su parte, el Gobierno iraní acusa a los estadounidenses, y a los israelíes, de reavivar «la violencia», respaldar a grupos terroristas, provocar la desestabilización social e incitar al «desorden violento».
Todo ello, con otro factor relevante, el restablecimiento de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de Estados Unidos, que vuelven a apuntar al programa nuclear iraní con continuas acusaciones de que trata de adquirir armas nucleares, mientras el país lo niega.
¿Se baraja una transición y cambio de Gobierno?
También suena otro nombre con fuerza: el de Reza Pahlavi, hijo exiliado del difunto sah convertido en un potencial aspirante a liderar un Gobierno al borde del colapso -pese a asegurar que tienen todo «controlado»-, que ha logrado aunar a una oposición del todo fragmentada alrededor de su figura. Pedro, de momento, todo son incógnitas. En la actualidad, Irán experimenta uno de los momentos más críticos desde la instauración del régimen ayatolá tras la Revolución Islámica de 1979, que derrocó a la monarquía del sah persa. Ahora, el hijo del sah alienta a los ciudadanos a impulsar una huelga general y que su familia regrese al poder.
IMAGEN: Reza Pahlavi. Europa Press.
De esta manera, la corrupción, la mala gestión económica, la profunda crisis económica y las nuevas protestas dejan al régimen ayatolá a un paso del precipicio, con la brutal represión como herramienta. Hasta ahora había funcionado, también las amenazas de Trump para conseguir cesiones. Ahora, todo son incógnitas, por lo que habrá que esperar para saber si Irán responderá o acatará, para unirse a la lista, el mandato del republicano.
Internacional | Vozpópuli
Más noticias
Trump vuelve a recurrir a su medida estrella: habrá aranceles para quienes se opongan a que controle Groenlandia
Entidades sociales y pro-paz reclaman el respeto al derecho internacional
Trump ignora el despliegue militar europeo en Groenlandia y continúa con su intención de adquirirla