Un grupo de científicos ha conseguido capturar la actividad renacida de un agujero negro en una gigantesca galaxia de radio, tal y como recoge el portal Phys.org.
La escena fue descubierta cuando los astrónomos detectaron el agujero negro supermasivo en el corazón de la galaxia J1007+3540 en el momento en el que estaba reiniciando su emisión de chorro después de casi 100 millones de años de silencio.
Las imágenes muestran que la galaxia está atrapada en una lucha entre los chorros recién encendidos del agujero negro y la presión aplastante del enorme cúmulo de galaxias en el que reside.
Los resultados se han publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society tras obtenerse utilizando interferómetros de radio de alta sensibilidad: el Low Frequency Array (LOFAR) en los Países Bajos y el mejorado Giant Metrewave Radio Telescope (uGMRT) de la India.
Los investigadores recuerdan que la mayoría de las galaxias albergan un agujero negro supermasivo, pero solo unas pocas producen vastos chorros de plasma magnetizado emisor de radio.
El caso de J1007+3540 es único, según el equipo internacional de investigadores responsable del nuevo estudio, porque muestra evidencia clara de múltiples erupciones, prueba de que su motor central se ha encendido, apagado y reiniciado tras largos periodos de inactividad.
Las imágenes de radio muestran un chorro interior compacto y brillante, que la investigadora principal, Shobha Kumari, del Midnapore City College de la India, describió como la señal inequívoca del reciente despertar del agujero negro.
«Es como ver un volcán cósmico entrar en erupción nuevamente después de años de calma, excepto que este es lo suficientemente grande como para excavar estructuras que se extienden casi un millón de años luz a través del espacio», dice Kumari.
«Esta dramática superposición de chorros jóvenes dentro de lóbulos más viejos y agotados es la señal de un AGN episódico, una galaxia cuyo motor central se enciende y se apaga constantemente a lo largo de escalas de tiempo cósmicas», prosigue la autora.
Los autores sostienen que sistemas como J1007+3540 son extremadamente valiosos para los astrónomos. Revelan cómo se activan y desactivan los agujeros negros, cómo evolucionan los chorros a lo largo de millones de años y cómo los entornos de los cúmulos pueden modificar la estructura morfológica completa de una radiogalaxia.
El fenómeno fue divisado en el corazón de la galaxia J1007+3540 en el momento en el que el agujero negro estaba reiniciando su emisión de chorro.
Un grupo de científicos ha conseguido capturar la actividad renacida de un agujero negro en una gigantesca galaxia de radio, tal y como recoge el portal Phys.org.
La escena fue descubierta cuando los astrónomos detectaron el agujero negro supermasivo en el corazón de la galaxia J1007+3540 en el momento en el que estaba reiniciando su emisión de chorro después de casi 100 millones de años de silencio.
Las imágenes muestran que la galaxia está atrapada en una lucha entre los chorros recién encendidos del agujero negro y la presión aplastante del enorme cúmulo de galaxias en el que reside.
Los resultados se han publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society tras obtenerse utilizando interferómetros de radio de alta sensibilidad: el Low Frequency Array (LOFAR) en los Países Bajos y el mejorado Giant Metrewave Radio Telescope (uGMRT) de la India.
Los investigadores recuerdan que la mayoría de las galaxias albergan un agujero negro supermasivo, pero solo unas pocas producen vastos chorros de plasma magnetizado emisor de radio.
El caso de J1007+3540 es único, según el equipo internacional de investigadores responsable del nuevo estudio, porque muestra evidencia clara de múltiples erupciones, prueba de que su motor central se ha encendido, apagado y reiniciado tras largos periodos de inactividad.
Las imágenes de radio muestran un chorro interior compacto y brillante, que la investigadora principal, Shobha Kumari, del Midnapore City College de la India, describió como la señal inequívoca del reciente despertar del agujero negro.
«Es como ver un volcán cósmico entrar en erupción nuevamente después de años de calma, excepto que este es lo suficientemente grande como para excavar estructuras que se extienden casi un millón de años luz a través del espacio», dice Kumari.
«Esta dramática superposición de chorros jóvenes dentro de lóbulos más viejos y agotados es la señal de un AGN episódico, una galaxia cuyo motor central se enciende y se apaga constantemente a lo largo de escalas de tiempo cósmicas», prosigue la autora.
Los autores sostienen que sistemas como J1007+3540 son extremadamente valiosos para los astrónomos. Revelan cómo se activan y desactivan los agujeros negros, cómo evolucionan los chorros a lo largo de millones de años y cómo los entornos de los cúmulos pueden modificar la estructura morfológica completa de una radiogalaxia.
20MINUTOS.ES – Ciencia
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