Aunque más tarde de lo previsto, finalmente Jonas Vingegaard logró debutar esta temporada. El danés del Visma | Lease a Bike, que aspira a volver a ganar el Tour de Francia este año, ha comenzado a competir este 2026 en la París-Niza, que ha comenzado este domingo y se alargará toda la próxima semana hasta el próximo día 15.
Pero antes, ha tenido tiempo para incendiar el mundillo ciclista con unas declaraciones, cuanto menos, sorprendentes. Vingegaard habló para la TV2 danesa y dejó unas reflexiones que han sorprendido muchísimo tanto a actores del deporte de la bicicleta como a los aficionados.
El asunto ha salido cuando fue cuestionado por el accidente que tuvo durante su estancia en Andalucía, que le hizo atrasar el debut este año y perderse el UAE Tour, donde tenía previsto arrancar su programa de competiciones para la temporada. El bicampeón escandinavo ha insinuado que podría tener que salir a entrenar «con un guardaespaldas o un moto detrás» para que los ciclistas aficionados y cicloturistas no puedan seguirlo.
Vingegaard contó cómo sufrió la caída en su estadía en tierras andaluzas: «El usuario que lo contó en Strava lo hizo muy bien. Es exactamente lo que pasó. Iba siguiéndome y entré demasiado fuerte en una curva y me caí. No fue nada serio. Quizás el fan sabe quién soy yo, pero no nos conocemos y tenerlo a mi rueda creo que es pasarse un poco. Yo no voy siguiendo a gente por la calle cuando salgo a caminar. Me parece que es pasarse que la gente vaya así», argumentó.
Y después deslizó la idea de salir con protección. «Cuando pasó la caída pensé que, si la cosa se volvía peor, íbamos a tener que salir a entrenar con un guardaespaldas o una moto detrás, de forma que nadie pueda acercarse. Eso sería mucho peor, pero tenemos que cuidarnos. Y si la gente que nos sigue traspasa la línea, a lo mejor hay que hacer algo», continuó.
Vingegaard, de hecho, defendió que salir a entrenar en solitario es una opción -son muchos los ciclistas que salen en grupo- y explicó por qué es la que más le gusta. «Yo también pienso en el que va detrás de mí. Si tengo que dar un frenazo, hay riesgo de que me golpee por detrás. Si me quiero sonar la nariz tampoco puedo, porque podría darle. Salgo solo porque quiero salir solo».
Finalmente, el danés ha señalado que no suele ocurrirle cuando entrena en su zona de residencia habitual. «Por aquí hay pocos ciclistas, pero cuando entrenas fuera hay más gente que sabe donde estás. Me parece bien que la gente nos pida fotos, pero luego nos tienen que dejar entrenar. Tenemos que hacer nuestro trabajo», ha finalizado. Vingegaard ha terminado hoy la primera etapa de la París-Niza en 54ª posición, a 47 segundos del ganador Luke Lamperti.
El danés, bicampeón del Tour y vigente ganador de LaVuelta, cree que los ciclistas aficionados «se pasan de la raya» cuando se ponen a su rueda
Aunque más tarde de lo previsto, finalmente Jonas Vingegaard logró debutar esta temporada. El danés del Visma | Lease a Bike, que aspira a volver a ganar el Tour de Francia este año, ha comenzado a competir este 2026 en la París-Niza, que ha comenzado este domingo y se alargará toda la próxima semana hasta el próximo día 15.
Pero antes, ha tenido tiempo para incendiar el mundillo ciclista con unas declaraciones, cuanto menos, sorprendentes. Vingegaard habló para la TV2 danesa y dejó unas reflexiones que han sorprendido muchísimo tanto a actores del deporte de la bicicleta como a los aficionados.
El asunto ha salido cuando fue cuestionado por el accidente que tuvo durante su estancia en Andalucía, que le hizo atrasar el debut este año y perderse el UAE Tour, donde tenía previsto arrancar su programa de competiciones para la temporada. El bicampeón escandinavo ha insinuado que podría tener que salir a entrenar «con un guardaespaldas o un moto detrás» para que los ciclistas aficionados y cicloturistas no puedan seguirlo.
Vingegaard contó cómo sufrió la caída en su estadía en tierras andaluzas: «El usuario que lo contó en Strava lo hizo muy bien. Es exactamente lo que pasó. Iba siguiéndome y entré demasiado fuerte en una curva y me caí. No fue nada serio. Quizás el fan sabe quién soy yo, pero no nos conocemos y tenerlo a mi rueda creo que es pasarse un poco. Yo no voy siguiendo a gente por la calle cuando salgo a caminar. Me parece que es pasarse que la gente vaya así», argumentó.
Y después deslizó la idea de salir con protección. «Cuando pasó la caída pensé que, si la cosa se volvía peor, íbamos a tener que salir a entrenar con un guardaespaldas o una moto detrás, de forma que nadie pueda acercarse. Eso sería mucho peor, pero tenemos que cuidarnos. Y si la gente que nos sigue traspasa la línea, a lo mejor hay que hacer algo», continuó.
Vingegaard, de hecho, defendió que salir a entrenar en solitario es una opción -son muchos los ciclistas que salen en grupo- y explicó por qué es la que más le gusta. «Yo también pienso en el que va detrás de mí. Si tengo que dar un frenazo, hay riesgo de que me golpee por detrás. Si me quiero sonar la nariz tampoco puedo, porque podría darle. Salgo solo porque quiero salir solo».
Finalmente, el danés ha señalado que no suele ocurrirle cuando entrena en su zona de residencia habitual. «Por aquí hay pocos ciclistas, pero cuando entrenas fuera hay más gente que sabe donde estás. Me parece bien que la gente nos pida fotos, pero luego nos tienen que dejar entrenar. Tenemos que hacer nuestro trabajo», ha finalizado. Vingegaard ha terminado hoy la primera etapa de la París-Niza en 54ª posición, a 47 segundos del ganador Luke Lamperti.
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